¿Qué le pasa a nuestro Cerebro cuando ayunamos? Un Neurocientífico explica

por Hernán Toledo M.

Sabemos que la ley del ayuno fue dada por Dios desde tiempo antiguo con el propósito de ayudar a las personas que pasan necesidades, para fortalecer nuestro propio espíritu, y para pedir con más fe por algo o por alguien. Yo testifico que el ayuno acompañado de oración tiene gran poder y puede obrar milagros.

Ahora, analizando el ayuno desde el punto de vista biológico y científico, aprendemos que nos proporciona un beneficio aún mayor.

Mark Mattson, neurocientífico y jefe del Laboratorio de Neurociencia en el Instituto Nacional de Envejecimiento en Estados Unidos, explica al detalle algunos importantes beneficios, de entre los cuales destacan las 4 siguientes:

 1. Aumenta la función cognitiva y la habilidad de las neuronas para formar y mantener conexiones entre ellas, lo que mejora la capacidad de aprendizaje y memoria.

 2. Ayuda a reducir la velocidad de la acumulación anormal de amiloide o la degeneración de las neuronas de dopamina en el mielanoma del Alzheimer y del Parkinson reduciendo el consumo de energía. Es decir, ayuda contra estas anomalías cuando están presentes, y cuando no, las previene, reduciendo ampliamente las probabilidades de padecerlas.

 3. Mejora la habilidad de las células nerviosas para reparar el ADN.

 4. Disminuye los niveles de insulina, lo que brinda gran aporte a los diabéticos.

Cabe señalar que todos estos sorprendentes resultados, se verán reflejados cuando realicemos un ayuno intermitente y constante. Esto quiere decir que si ayunamos un día de un mes, y luego no ayunamos hasta 5 meses por ejemplo, no se obtendrán estos beneficios.

Bennion, otro neurocientífico destacado señala que “Nuestras células son unas increíbles pequeñas máquinas que vienen con la habilidad incorporada para detectar el daño y repararse a ellas mismas. Pero para repararse a sí mismas, también tienen que prepararse para establecer medidas defensivas futuras contra enfermedades como el cáncer, la diabetes o la obesidad. Así que si nuestras células detectan estrés o daño, estas configuran un proceso para protegerse para el futuro”. Bennion agrega que al ayunar el organismo se coacciona y el estrés oxidativo baja gatillando una vía de auto-protección. Si el cuerpo constantemente ayuna, las células se estresan sólo lo suficiente para reaccionar bien.

Ahora, hablando en un contexto más simple, existe una razón más para ayunar. Mark Mattson ya lleva décadas estudiando desórdenes neurogenerativos y sus causas celulares. Últimamente se ha dedicado a estudiar cómo el ayuno puede ayudar tanto a los órganos en general, como en específico al cerebro. Señala que “ayunar es desafiar al cerebro“. ¿A qué se refiere? Pues, quiere decir que es una forma de ejercitarlo. Al ayunar una persona, su cerebro responde adaptando las respuestas al estrés y ayudándolo a lidiar mejor con el estrés y el riesgo de padecer enfermedades, de la misma forma en la que lo hace la práctica periódica de ejercicio. Así que este desafío es un desafío cognitivo.

Ruego que podamos “desafiar nuestro cerebro cada mes“. No sólo estaremos sirviendo a los demás, sino mejorando nuestra salud mental y física, reduciendo probabilidades de algunas anomalías futuras, y por supuesto, mejorando nuestra calidad de vida. Nuestro Padre Celestial en su infinita sabiduría nos ha dado este mandamiento, por razones que cada día descubriremos mejor, como “tesoros escondidos” que serán revelados, a quienes no endurezcan su corazón, y “prueben” a Dios.

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Artículo elaborado por Hernán Toledo M., miembro de La Iglesia, Ingeniero Industrial. Apasionado de las letras y las artes. Con interés en enseñar el Evangelio continuamente. Ha servido como Secretario de Estaca/Barrio, Maestro de Instituto de Religión, Maestro de Seminario, entre otros.

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Hernán Toledo M.
Hernán Toledo M., es miembro, Ingeniero, apasionado por las letras y las artes. Ama enseñar el Evangelio continuamente. Ha servido como Secretario de Estaca/Barrio, Maestro de Instituto de Religión, de Seminario, y Miembro del Sumo Consejo. Actualmente sirve como Director Sala de Prensa para La Iglesia en Chile, Área Sudamérica Sur

6 comments on ¿Qué le pasa a nuestro Cerebro cuando ayunamos? Un Neurocientífico explica

  1. Gracias por esta maravillosa información he ayunado desde los 13 años que conocí al salvador fue un desafío hasta que lo logre me siento feliz por que se que es un mandamiento y nos ayuda a tener nuestro cuerpo sano y en forma .

  2. No hay duda que Nuestro Padre Celestial es Neurocientífico, me fascino lo que la neurociencia aporta, algo que sabíamos por revelación. Me encató

  3. Apoyo a Rick, siempre pero siempre cuando se hace referencia a algo se debe citar la debida fuente de ese “algo”.
    Por qué no se puede copiar los textos en la página??? que lata que impidan eso, ni LDS.ORG hace eso.
    Saludos.

    1. Estimado, las Fuentes están citadas al final. Y hemos imposibilitado la copia debido a que nos hemos encontrado que hemos traducido mucho material de otros idiomas, y que luego lo copian portales como mormonsud.org o mormonfinder.org y lo publican adjundicándose ellos la traducción o publicación, sin mencionar a quien realmente hizo el trabajo, lo cual es deshonesto. Pero quizás pronto lo volvamos a habilitar con algún otro sistema.

  4. Buen artículo. Le invito por favor a poner las referencias en las que se basa este artículo. La revista cientifica donde fue publicado el estudio o algo parecido. Creo que estubo bueno el articulo solo le faltó eso.

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