Profesor de Harvard evalúa positivamente El Libro de Mormón

por Hernán Felipe Toledo.

Francis X. Clooney, actual Director del Centro de Estudios religiosos de la Universidad de Harvard y profesor de Divinidad en la Facultad de Teología, ha dado una mirada distinta sobre El Libro de Mormón.

Él es uno de los eruditos más relevantes en el plano mundial, en temas de religión y de las diferentes doctrinas incluyendo el cristianismo, por lo que su visión es muy importante.

Él ha estudiado el Libro de Mormón de forma completa, pero ha destacado y centrado sus comentarios en el Libro de Tercer Nefi, que muestra la relación de un Jesús resucitado visitando y ministrando a los antiguos americanos, tal como lo hizo en medio oriente, como relata Mateo, Marcos, Lucas y Juan. También concuerda en que sería una especie de Quinto Evangelio, refiriéndose a la cantidad de libros que relatan el ministerio del Salvador.

En la prestigios revista católica América, se mencionan algunos textos con su visión tras su análisis. Aquí transcribimos algunos.

“Mientras preparaba esta tercera reflexión sobre el Libro de Mormón se me hizo evidente que trabajar a menor escala (centrado sólo en 3 Nefi, únicamente en éste de todos los libros del Libro de Mormón) en realidad me estaba dando más trabajo, no menos …
Aquí solamente voy a comentar la primera de las tres enseñanzas de Jesús. En 3 Nefi 12-14, Jesús repite en esencia el Sermón del Monte (Mateo 5-7). La última vez mencioné que el erudito Krister Stendahl escribió un artículo sobre las similitudes y las sutiles diferencias entre el sermón en Mateo y la versión mormona del sermón. No se visualiza un cambio destacable, pero pequeños cambios aparecen con frecuencia. Sugiero que estos capítulos se lean con el Nuevo Testamento a mano y con Hardy y Stendahl como ayudas. Si lo leen con atención, podrán apreciar tanto la continuidad, como los cambios.

Es interesante que 3 Nefi pone el sermón en un nuevo contexto, uno más amplio. En el capítulo 15, Jesús explica con más detalle cómo Él cumple pero no finiquita la Ley y los Profetas, ya que los Profetas siguen siendo particularmente importantes, pues muchas profecías todavía no han sido cumplidas. En cualquier caso, todo es Cristo-céntrico, como Él declara, “He aquí, yo soy la ley y la luz. Mirad hacia mí, y perseverad hasta el fin, y viviréis; porque al que persevere hasta el fin, le daré vida eterna. He aquí, os he dado los mandamientos; guardad, pues, mis mandamientos. Y esto es la ley y los profetas, porque ellos en verdad testificaron de mí.” (3 Nefi 15:9-10) 

En el mismo capítulo, Jesús explica con cierto detalle el significado de Juan 10:16 (“También tengo otras ovejas que no son de este redil …”) Estas palabras están citadas para hacerse realidad en el relato de 3 Nefi, donde Jesús se encuentra visitando y enseñando a un conjunto más amplio de oyentes, más allá de los descritos en los Evangelios: “Y en verdad, en verdad os digo que tengo otras ovejas que no son de esta tierra, ni de la tierra de Jerusalén, ni de ninguna de las partes de esa tierra circundante donde he estado para ejercer mi ministerio. Porque aquellos de quienes hablo son los que todavía no han oído mi voz; ni en ningún tiempo me he manifestado a ellos. Mas he recibido el mandamiento del Padre de que vaya a ellos, para que oigan mi voz y sean contados entre mis ovejas, a fin de que haya un rebaño y un pastor; por tanto, voy para manifestarme a ellos.”(16:1-3) Después de seguir enseñando sobre el pueblo esparcido de Israel y los gentiles, Jesús enfatiza sus enseñanzas citando a Isaías 52:8-10 (“… El Señor ha desnudado su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios”). Según 3 Nefi, esta buena noticia llegará a todas las naciones de una manera bastante directa, incluso aquí en el Nuevo Mundo, entre los nefitas. 

En el Capítulo 17 – bastante inusual, pero a su vez muy hermoso para mis gustos – Jesús sana a los enfermos y bendice a los niños. La última escena más tierna termina de una manera bastante dramática: “Y habló a la multitud, y les dijo: Mirad a vuestros pequeñitos. Y he aquí, al levantar la vista para ver, dirigieron la mirada al cielo, y vieron abrirse los cielos, y vieron ángeles que descendían del cielo cual si fuera en medio de fuego; y bajaron y cercaron a aquellos pequeñitos, y fueron rodeados de fuego; y los ángeles les ministraron.” (17:23-24). 

En el capítulo 18, Jesús alimenta a la gente con pan y  vino, instándoles a que hagan lo mismo en su memoria. Exhorta a la multitud a la oración, para dejar que su luz brille y a que permitan que los forasteros se unan a su comunidad. Con palabras aún más fuertes dirigidas a sus discípulos escogidos, vuelve a recomendarles una apertura cautelosa para admitir forasteros y extraños a la comunidad. 

Y luego se va: “Y aconteció que cuando Jesús hubo dado fin a estas palabras, tocó con la mano a los discípulos que había elegido, uno por uno, hasta que los hubo tocado a todos, y les hablaba a medida que los tocaba. Y la multitud no oyó las palabras que él habló; por tanto, no dio testimonio; pero los discípulos dieron testimonio de que les dio el poder para conferir el Espíritu Santo. Y más adelante os mostraré que este testimonio es verdadero. Y sucedió que cuando Jesús los hubo tocado a todos, llegó una nube y cubrió a la multitud, de modo que no veían a Jesús. Y mientras los cubría, él partió de entre ellos y ascendió al cielo. Y los discípulos vieron y dieron testimonio de que ascendió de nuevo al cielo.” (18:36-39) 

Hacer de todo esto Su voluntad. Estos hechos y dichos adicionales de Jesús no parecen estar destinados a ser sensacionalistas, ni superar o marginar a los cristianos tradicionales – el resto de nosotros. Esta primera enseñanza extendida de Jesús es interesante para mí, porque toda ella representa una forma de mantener la continuidad con los Evangelios, incluso cuando se busca para validar – espiritualmente, mediante la enseñanza – el mensaje de esta nueva comunidad en esta nueva tierra. Obviamente, no hay necesidad para un lector cristiano, como yo o la mayoría de ustedes, de ser conquistados por la llegada imaginaria de Jesús con su nueva/vieja enseñanza y sus acciones. Pero tampoco veo razón alguna por la que no podamos escuchar, aprender y beneficiarnos de lo que oímos. 

Esta es una visión muy honesta, de un teólogo que se ha preocupado de analizar la armonía que presenta el relato mormón de Jesús en América con el relato tradicional en Jerusalén y tierras vecinas. Él enfatiza en que El Libro de Mormón de todas maneras se transforma en una lectura provechosa. Si bien él no tiene el testimonio que tenemos nosotros de la veracidad del Libro, aún esto se expone como un gran avance de aceptación a nuestra doctrina por los ojos de un experto. Esto último más importante aún, si tomamos en cuenta que El Libro de Mormón ha sido objeto de persecusión, burlas, apatía y hasta odio por cierto tipo de cristianos.

Clooney dice que las escenas que expone el libro, son realmente hermosas e inusuales. Nosotros agregamos nuestra convicción de que esas escenas sucedieron y que la doctrina que Cristo enseñó en estas tierras es la misma que enseñó en todas sus visitas, y es el Evangelio que nos llevará a la vida eterna.

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Artículo elaborado por Hernán Toledo M., Ingeniero Industrial. Apasionado de las letras y las artes. Con interés en enseñar el Evangelio continuamente. Ha servido como Misionero, Secretario de Estaca/Barrio, Maestro de Instituto de Religión, Maestro de Seminario, entre otros.

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Hernán Toledo M.
Hernán Toledo M., es miembro, Ingeniero, apasionado por las letras y las artes. Ama enseñar el Evangelio continuamente. Ha servido como Secretario de Estaca/Barrio, Maestro de Instituto de Religión, de Seminario, y Miembro del Sumo Consejo. Actualmente sirve como Director Sala de Prensa para La Iglesia en Chile, Área Sudamérica Sur

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