¿Por qué las Mujeres daban Bendiciones de Salud antiguamente?

por Hernán Felipe Toledo M.

Desde que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se organizó en el año 1830, Dios ha ido revelando sus normas de administración paso a paso. No se dio todo el conocimiento desde un principio, y así ha funcionado Dios siempre al revelar su obra a los profetas y apóstoles.

Al ser graduales las revelaciones, por ende, las prácticas o tradiciones en La Iglesia también lo son, y van evolucionando o cambiando con el paso del tiempo y las condiciones de cada lugar y época. Sin tomar en cuenta esto, hay algunas prácticas que parecerían rayar en el borde de la apostasía, y para algunas personas sonarían chocantes.

Pero como se ha aclarado, una iglesia con revelación continua es una iglesia que constantemente cambia a voluntad de Dios. Por ejemplo, en los primeros días de la iglesia, las mujeres daban bendiciones de salud. Esto es algo desconocido para la gran mayoría de miembros.

Lo que José Smith enseñó al respecto.

Cabe destacar que éstas eran bendiciones de sanación, no bendiciones del sacerdocio. No eran contadas como ordenanzas de la iglesia.

José Smith enseñó a las mujeres de la Sociedad de Socorro que, “Respecto a las mujeres que imponen las manos… no es pecado para ninguna hacerlo, si se tiene fe.” También dijo: “Si las hermanas deben tener fe para sanar a los enfermos, todos detengan sus lenguas, y permitan que lo hagan” (véase “Las enseñanzas de José Smith sobre Sacerdocio, el Templo, y las mujeres” Temas del Evangelio, LDS.org).

Lo que hacían las hermanas.

La mayoría de los miembros de la Iglesia entiende este don como figura en Doctrina y Convenios 46:20 y como se enseña en el Nuevo Testamento. Algunas mujeres en la historia fueron bendecidas para ejercer este don y bendijeron a los enfermos por la oración de fe, a veces incluyendo la imposición de las manos.

Sin embargo, en 1883, Eliza R. Snow aclaró que “Las mujeres pueden administrar en el nombre de Jesús, pero no en virtud del sacerdocio” (Ver Evangelio Ensayo de Temas del Evangelio para más información).

¿Por qué es diferente hoy en día?

En el siglo 20, el presidente Heber J. Grant dijo que la Primera Presidencia “no anima llamar a las hermanas para administrar a los enfermos, sino, como las escrituras nos dicen, llamar a los élderes, que poseen el sacerdocio de Dios y tienen el poder y la autoridad para administrar a los enfermos en el nombre de Jesucristo.” Esta instrucción se mantiene vigente en la actualidad.

De modo que las primera hermanas mormonas no cometieron un error tampoco, pues lo que ellas hacían se podría llamar también una oración, con la salvedad de que imponían las manos. Lo incorrecto hubiera sido que sanaran enfermos invocando la autoridad del sacerdocio, que no tenían.

Artículo elaborado por Hernán Toledo M., Ingeniero Industrial. Apasionado de las letras y las artes. Con interés en enseñar el Evangelio continuamente. Ha servido como Misionero, Secretario de Estaca/Barrio, Maestro de Instituto de Religión, Maestro de Seminario, entre otros.

Comenta con tu Facebook

Comentarios

Share on Google+Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Tumblr
The following two tabs change content below.
Hernán Toledo M.
Hernán Toledo M., es miembro, Ingeniero, apasionado por las letras y las artes. Ama enseñar el Evangelio continuamente. Ha servido como Secretario de Estaca/Barrio, Maestro de Instituto de Religión y de Seminario, Miembro del Sumo Consejo. Actualmente sirve como Administrador Sala de Prensa para La Iglesia en el Área Sudamérica Sur.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *