Hoy 27 de Junio recordamos la Muerte del Profeta José Smith

La mayoría de los miembros de La Iglesia están familiarizados con los acontecimientos acerca de la muerte del profeta José Smith y su hermano Hyrum. Pero de lo que no están tan familiarizados es de que en ese entonces la noticia de su asesinato se esparció en todo el país, desde Arkansas y Connecticut hasta Florida y Maine. Y aunque muchos creían que él fuera Profeta, la mayoría de los medios condenaron el acto como un asesinato.

Para recordar el aniversario de este trágico momento de la historia mormona, aquí detallamos un vistazo a algunas de las reacciones de los periódicos a través del país:

El  New York Sun informó, “No es cosa pequeña, en el siglo XIX,  dar a los hombres una nueva revelación, encontrar una nueva religión, establecer nuevas formas de culto, construir una ciudad, con nuevas leyes, instituciones y órdenes de arquitectura, establecer una jurisdicción eclesiástica, civil y militar, encontrar colegios, enviar misioneros, y hacer prosélitos en dos hemisferios: no obstante, todo esto ha hecho Joe Smith (lo llamaban Joe, no José), contra todo tipo de oposición, ridículo y persecución“.

El New York Weekly Herald  añadió, “Así murió el profeta de América a manos de un asesino, el objeto de intensa persecución, dentro del condado de Hancock, donde el sentimiento  en las comunidades de Carthage y Varsovia se fue contra de Nauvoo, su balanza del poder y el Profeta. Sin embargo, más allá de los viñedos del Condado de Hancock, más allá de esa bella curva en el Mississippi,  fue un respetado y admirado profeta y hombre de estado”.

 

Sin embargo, como cualquier evento en los medios de comunicación, hubo múltiples posiciones en cada historia. De hecho, un artículo en el Herald of Freedom  en Concord, New Hampshire declaró: “… pero no pongo la menor confianza en las historias que se cuentan de él por nuestra prensa política y religiosa. Ellos cuentan tantas malas historias de los abolicionistas como de Smith. Ellos no tienen derecho a ningún crédito. En cuanto a los mormones, me gustaría decir aquí, que a pesar de que no sé nada de su religión, o carácter, me atrevo a pensar que son mejor, o al menos tan buenos como los rufianes que los mataron o los otros rufianes que prácticamente los ayudaron “(pg 697).

Pero hubo también varios medios, entre ellos, por supuesto,  el Times and Seasons  y el Nauvoo Neighbor, que pusieron a José Smith en una luz más favorable. Al hablar del funeral, Times and Seasons reportó: “Fue un vasto grupo de unas 8 o 10.000 personas, y con una sola voz resolvieron confiar en la ley para encontrar justicia del asesinato, y cuando eso falle, invocar a Dios para vengarnos de nuestros defectos! Oh viudas y huérfanos! Oh estadounidenses, lloran, por la gloria de la libertad que se ha ido!“

Una edición impresa del diario Daily Evening Transcript en Boston, Massachusetts, parecía reforzar una profecía dada a José Smith por el ángel Moroni que su nombre sería compartido para  bien o para  mal en todo el mundo:

“Joe Smith está muerto y enterrado. Fue uno de los hombres más notables de la época. no ha llegado aun el momento de escribir su historia. Los hombres que lo conocieron bien, difieren en su estimación de su carácter; el historiador futuro solo podrá reconciliar las declaraciones contradictorias de sus amigos y enemigos, y lo colocará en su posición verdadera. Los forma de ser de cada hombre le hacen amigos o enemigos, independientemente de sus principios o de su conducta. Esta observación se ilustra claramente en el caso de Smith. Él fue un hombre de modales ásperos, los miles que se acercaron a él estuvieron tan disgustados por sus modales, que se negaron a ver el bien que afirmaba haber hecho. Pero a pesar de esto él fue un hombre notable, y ha impreso su genialidad en el tiempo en el que vivió; tanto así que se ha forjado a sí mismo un título en las páginas de la historia de su país, y se acordará  su nombre, para  bien o para mal.

Fue un hombre de valor genuino, y habría luchado hasta el último momento de su vida. Fue perseguido por una banda de trescientos demonios enfurecidos, y cruelmente derribado como una fiera, mientras estuvo confinado en una pequeña habitación de la que no podía escapar. Fue una salida gloriosa para él. Lo que había de maldad en su corazón quedará en el olvido y se difuminará en el recuerdo de su muerte. Él será elogiado por sus discípulos, y adorado como un Dios. El tiempo y la distancia embellecerán su vida con nuevas y raras virtudes; sus doctrinas tendrán éxito, su influencia se extenderá hasta los tiempos venideros, y las generaciones futuras celebraran su nacimiento y muerte con  fiestas públicas, oraciones públicas,  [firmado] H. J.“ (pág. 668-671, énfasis añadido)

Las noticias se extendieron incluso en Europa. El Portland Transcript  en Maine compartió parte de la historia impresa en el Liverpool Mercury: “Las escenas que han tenido lugar en Pennsylvania e Illinois hubieran caído en desgracia una nación de salvajes. Nos preguntamos si…  se puede encontrar un registro más sanguinario de los disturbios en Filadelfia, o la matanza del líder mormón y la de su hermano, en la cárcel de Carthage“ (pág. 661).

Por otro lado, algunos periódicos, tales como el Jonesborough Whig, apoyaron las acciones de la chusma, alabando  los asesinatos como una victoria: “Algunos de los diarios públicos del país lamentan la muerte de ese desgraciado y blasfemo de Joe Smith, el profeta Mormón. Nuestro juicio deliberado es, que debería haber muerto hace diez años, y que los que al fin le han privado de la vida, han hecho  la obra de Dios, y la del país, buen servicio.”

El reverendo Brownlow no ocultó su entusiasmo cuando  llegó a la conclusión, “Smith murió, como debería haber muerto. Tres hurras  a los valientes que le dispararon y lo hicieron pedazos!”

The New York Herald, incluso fue tan lejos como para decir que “la muerte del Mahoma moderno sellará el destino del mormonismo. Ellos no pueden conseguir a otro Joe Smith. La ciudad santa debe caer en ruinas, y los Santos de los Últimos Días han llegado en efecto a su último día”. Otros también se pronunciaron en contra de José, llamando su muerte el fin del “gran estafador,  afirmando que sería recordado por sus obras de la oscuridad.”

Aún otros tomaron una posición imparcial, negando la posición de José como profeta, pero hablando en contra de su muerte en defensa de un juicio justo: “Probablemente nunca se sepa quién disparó a José y Hyrum Smith, pero su asesinato fue un cobarde acto a sangre fría. Se han roto las promesas al Gobierno-deshonrado y el Estado al que pertenecieron. Ellos han enrojecido su perfidia de sangre. . . Serán muchos los que lamenten que las cosas hayan ese camino en relación con a los mormones“ (Quincy Herald).

 El The Lee County Democrat en Fort Madison, Iowa, agregó: “El asesinato de Jo Smith y su hermano ha causado sentimientos de profundo pesar en los pechos de todos los pueblos pacíficos y respetuosos de la ley,  lo consideran como un ultraje prepotente, y como un cruel asesinato, a sangre fría, cobarde y despreciable. Que Jo y su hermano eran culpables de actos que requerían la interposición de la ley, todos lo sabemos, pero después de que él y su hermano se habían entregado voluntariamente a la justicia, bajo la plena seguridad de que iban a recibir la protección del gobernador Ford de toda violencia, se les quito el derecho a toda  protección contra todo peligro y todos sus enemigos“ (pag 659).

Aunque estos son sólo algunos de los comentarios hechos acerca de la muerte del Profeta y su hermano Hyrum, muestran la amplia influencia que ha tenido y tendrá el Evangelio  de Jesucristo, restaurado por medio de José Smith, en el mundo. A pesar del pequeño numero de fieles de la iglesia y el hecho de que la mayoría de las personas no creían que José Smith fuera un profeta, mucha gente sí sabía quiénes eran los Santos de los Últimos Días, y consideraron que la muerte de José y Hyrum Smith fueron actos injustos.

Finalmente, la descripción que los Santos de los Últimos Días recordarán mejor, está registrada en nuestras escrituras, escrita por el Élder John Taylor en la sección 135 versículo 3 de Doctrina y Convenios:

José Smith, el Profeta y Vidente del Señor, ha hecho más por la salvación del hombre en este mundo, que cualquier otro que ha vivido en él, exceptuando solo a Jesús. En el breve espacio de veinte años ha sacado a luz el Libro de Mormón, que tradujo por el don y el poder de Dios, y lo ha hecho publicar en dos continentes; ha enviado la plenitud del evangelio sempiterno, que el libro contiene, a los cuatro ángulos de la tierra; ha publicado las revelaciones y los mandamientos que integran este libro de Doctrina y Convenios, así como muchos otros sabios documentos e instrucciones para el beneficio de los hijos de los hombres; ha congregado a muchos miles de los Santos de los Últimos Días; ha fundado una gran ciudad y ha dejado un nombre y una fama que no pueden fenecer. Vivió grande y murió grande a los ojos de Dios y de su pueblo; y como la mayoría de los ungidos del Señor en tiempos antiguos, ha sellado su misión y obras con su propia sangre; y lo mismo ha hecho su hermano Hyrum. ¡En vida no fueron divididos, y en su muerte no fueron separados!

 

Fuente: LDSLiving.com

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Hernán Toledo M.
Hernán Toledo M., es miembro, Ingeniero, apasionado por las letras y las artes. Ama enseñar el Evangelio continuamente. Ha servido como Secretario de Estaca/Barrio, Maestro de Instituto de Religión, de Seminario, y Miembro del Sumo Consejo. Actualmente sirve como Director Sala de Prensa para La Iglesia en Chile, Área Sudamérica Sur

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