Formas de Mantener tu Espíritu Misionero

La transición de misionero de tiempo completo a misionero retornado es a menudo difícil.

Durante dos años, o un año y medio si eres una mujer joven, pasas tus días y noches concentrado al 100 por ciento en el Señor y haciendo Su obra. Estás en comunicación constante con Él a través de la oración ferviente. Estudias las escrituras cada mañana. Continuamente alcanzas y sirves a aquellos en necesidad. Buscas cada oportunidad de compartir el evangelio de Jesucristo.

Durante un año y medio o dos años, sigues una estricta rutina misional. Y una vez que estás en casa, pierdes ese patrón. Puedes sentirte un poco perdido o solo. Puedes sentir que no puedes sentir el Espíritu del Señor tan fuertemente como lo sentías en tu misión, lo que te hace perder ese “resplandor misionero”.

Pero no tienes que perderlo. Al comprometerte a hacer las siguientes seis cosas, puedes sentir el amor del Señor y ser rejuvenecido espiritualmente cada día.

1. Cumplir con la rutina diaria
Los patrones diarios que tuviste en el campo de la misión pueden establecerse fácilmente en tu vida en el hogar. Continúa durmiendo y despertando temprano, estudia tus escrituras, escribe en tu diario, ora muchas veces durante el día y haz ejercicio. Regresar a casa después de tu misión no son vacaciones por haber sido un misionero fuerte y dedicado de la Iglesia. Es un período de reestructuración, un tiempo para entrelazar los patrones importantes de tu misión con otras cosas importantes como ir a la universidad y salir con alguien.

2. Continuar sirviendo a otros
No esperes una asignación para servir a alguien en tu Iglesia o comunidad que lo necesite. Mantén tus ojos, oídos y corazón abiertos para oportunidades de servir. Servir a quienes te rodean es una gran parte de la vida como misionero, así que si quieres mantener ese alto espíritu misionero, debes continuar anteponiendo las necesidades de los demás ante la tuya y teniendo caridad, el mayor atributo de Cristo.

3. Ir regularmente al templo
Ve al templo y ve a menudo. Tu vida estará ocupada, pero debes hacer tiempo para estar en la casa del Señor. Mantén la ropa de templo y recomendación dentro de tu bolso de templo y coloca tu bolso cerca de la puerta de tu casa o en tu automóvil como un recordatorio constante de que debes ir. El templo es un gran lugar para servir a aquellos que han fallecido, meditar y recibir respuestas a las oraciones. Hay pocos lugares en esta tierra donde sentirás el espíritu tan fuertemente como lo harás dentro del templo.

4. Asistir a Instituto
Además de estudiar todos los días las Escrituras, asistir a instituto es una buena manera de mantenerse actualizado sobre tus estudios de las doctrinas de la Iglesia. El élder M. Russell Ballard lo dijo mejor en un discurso de la Conferencia General cuando dijo que instituto ” brindarán equilibrio a su vida y serán un aporte a su formación secular al brindarles otra oportunidad de pasar tiempo estudiando las Escrituras y las enseñanzas de los profetas y apóstoles”. Instituto también te permite estar rodeado de compañeros de tu misma edad y de tu propia fe que te ayudarán a elevartes espiritualmente. Quién sabe, incluso podría conocer a tu futuro cónyuge en el instituto.

5. Continuar compartiendo el Evangelio
¡Nunca dejes de ser un misionero! Continúa orando y busca oportunidades para seguir compartiendo el evangelio con aquellos con quienes trabajas, estudies, cruces en la calle, etc. Siempre hay una manera de compartir el evangelio. Puede que ya no seas un misionero de tiempo completo, pero eres un miembro misionero que sigue siendo responsable de continuar haciendo la obra del Señor.

6. Trabajar en tu historia familiar
Pudiste llegar a amar a las personas a las que serviste en tu misión, y aún puedes sentir el mismo espíritu y la misma alegría de tu misión mientras estás en casa haciendo tu obra de historia familiar. ¿Cómo? El servicio misionero y la obra de historia familiar son parte del trabajo de la salvación. Comienza indexando, y si fuiste a una misión de habla extranjera, indexa en tu idioma de misión. De todos modos, hay más registros de búsqueda en cada idioma, así que no importa dónde serviste ni qué idioma aprendiste, puedes ayudar a conversos a encontrar más fácilmente a sus antepasados y realizar las ordenanzas necesarias del templo mediante la indexación.

Disfrutar de los patrones de tu tiempo como misionero y seguir con ellos en la vida en tu hogar es la clave para un ajuste exitoso y evitar perder el camino misional.

Fuente: Millenial Mormon

 

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Hernán Toledo M.
Hernán Toledo M., es miembro, Ingeniero, MBA, apasionado por las letras y las artes. Ama enseñar. Ha servido como Secretario de Estaca/Barrio, Maestro de Instituto, de Seminario, y Miembro del Sumo Consejo. Actualmente sirve como Director Sala de Prensa para La Iglesia en Chile, Área Sudamérica Sur

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