¿En qué creen los mormones?

por Steven Ruiz, Costa Rica.

Claramente está expresado en el nombre de la Iglesia. Los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, creemos en Jesucristo y su Evangelio tal y como Él mismo lo compartió cuando anduvo entre nosotros.

Conocemos, comprendemos y vivimos trece artículos de fe que encierran las creencias básicas de la Iglesia. Ejemplo de ello son los primeros cuatro artículos siguientes que explicaré de una forma sencilla, los cuales involucran gran parte de nuestra creencia en Dios el Padre, Jesucristo y el Espíritu Santo.

1. “Nosotros creemos en Dios el Eterno Padre, y en su Hijo Jesucristo, y en el Espíritu Santo” (Artfe 1:1).

Nosotros creemos en la Trinidad, Dios el Padre, en el Hijo Jesucristo y en el Espíritu Santo, como tres seres distintos pero uno en perfecta unidad y armonía, es decir unidos a un mismo propósito.

2. “Creemos que los hombres serán castigados por sus propios pecados, y no por la transgresión de Adán” (Artfe 1:2).

Los miembros de la iglesia creemos que el hombre será castigado por sus propios pecados y no por la trasgresión de Adán y Eva ni por la de ningún otro hombre. No nacemos condenados ni mucho menos con el pecado original, todo niño pequeñito nace inocente.

Pablo enseñó “… Pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión…” (Romanos 5:13), en vista de que los niños pequeñitos no tienen ley, ellos no tienen transgresión.

La única “carga” que ellos tendrían, es la que habrían heredado de Adán del cual Pablo enseñó: “…Por tanto, como el pecado entro al mundo por un hombre, Y POR EL PECADO LA MUERTE, así la muerte paso a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos…” (Romanos 5:12,18-19).

Por lo tanto Pablo enseñó que el único castigo heredado de Adán sería la muerte física y que Cristo pagó por ese pecado para que “… todos sean vivificados…” (1 Corintios 15:22).

De tal manera cada uno de nosotros seremos responsables de lo que hagamos en esta vida y se nos juzgará de acuerdo a nuestra comprensión del Evangelio y pagaremos por nuestra propia desobediencia a los mandamientos del Señor y no por los de ninguna otra persona.

3. “Creemos que por la Expiación de Cristo, todo el género humano puede salvarse, mediante la obediencia a las leyes y ordenanzas del Evangelio” (Artfe 1:3).

Creemos que por medio del sacrificio expiatorio del Señor Jesucristo todas las personas pueden ser salvas solo si obedecen las leyes y ordenanzas sobre las cuales esta bendición se basa, llámese expiación al sacrificio realizado por nuestro Señor Jesucristo, quien sangrando por cada poro de su cuerpo y llevando sobre si todas las aflicciones, tristezas, pecados, dolor y toda clase de sufrimiento del género humano, y padeciendo todo el castigo del pecado, eliminando así los efectos del mismo sobre el pecador y permitiéndole reconciliarse con Dios, únicamente por medio del arrepentimiento verdadero y con un corazón quebrantado cumpliendo con las leyes y ordenanzas del Evangelio, nos permitirá regresar a nuestro hogar celestial.

Los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, tratamos de vivir con exactitud los mandamientos para que la bendición de la sagrada expiación de Cristo pueda surgir efecto en nuestras vidas y podamos estar limpios ante el tribunal de Cristo en su juicio.

“…El pan que yo daré es mi carne, por la vida del mundo…” (Juan 6:51).
“…Cristo padeció una sola vez por los pecados…” (1 Pedro 3:18).
“…Era su sudor como grandes gotas de sangre…” (Lucas 22:39-44).
“…Fue levantado sobre la cruz e inmolado por los pecados del mundo…” (1 Nefi 11:32-33).

Podemos ser salvos tanto de la muerte física como de la muerte espiritual. Todos nos salvaremos de la muerte física por la gracia de Dios y mediante la muerte y resurrección de Jesucristo, toda persona puede salvarse también de la muerte espiritual; por la gracia de Dios, mediante la FE en Jesucristo, la cual se manifiesta llevando una vida de obediencia a la leyes y ordenanzas del evangelio “… el evangelio es poder de Dios para SALVACION…” (Romanos 1:16).

Esta salvación se logra únicamente con obediencia al evangelio de Jesucristo, no hay otro camino, atajo, o cosa alguna que nos pueda acortar el trayecto hacia nuestra salvación. Sólo la obediencia a las leyes y ordenanzas, las cuales, conllevan el vivir una vida justa y recta ante los ojos de nuestro Padre y Jesucristo. En el sentido espiritual la obediencia significa hacer la voluntad de Dios. “Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho…” (Éxodo 24:7).

4. “Creemos que los primeros principios y ordenanzas del evangelio son: primero, Fe en el Señor Jesucristo; segundo, Arrepentimiento; tercero, Bautismo por inmersión para la remisión de los pecados; cuarto, Imposición de manos para comunicar el don del Espíritu Santo” (Artfe 1:4).

Un principio es una verdad o una ley básica aplicable. Los miembros de la Iglesia creemos que los primeros principios fundamentales del Evangelio de Jesucristo son: primero FE en el Señor Jesucristo, una fe inamovible, una fe trasformadora, una fe valiente capaz de llevarnos a obedecer de tal manera que podamos comparecer ante el Señor limpios de toda impureza, en otras palabras la fe es la confianza de una persona en Jesucristo que la lleva a obedecerle “…la fe es tener esperanza en lo que no se ve pero es verdadero…” (Hebreos 11:1, Alma 32:21, Éter 12:6).
Segundo principio básico, de igual importancia en el Evangelio verdadero es el arrepentimiento, gracias a la expiación o sacrificio de nuestro Señor Jesucristo todas las personas tenemos la oportunidad de arrepentirnos de nuestros pecados y estar limpios ante los ojos del Señor.

El arrepentimiento es un cambio que se efectúa en el corazón y en el modo de pensar, lo cual significa adoptar una nueva actitud en cuanto a Dios, en cuanto a uno mismo, y en cuanto a la vida en general. Este implica que la persona se aleja del pecado y entrega su corazón y su voluntad a Dios, sometiéndose a los mandamientos y deseos del Padre y abandonando el pecado. “… Quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo…” (Isaías 1:16).
“… Arrepentíos y apartaos de todas vuestras trasgresiones…” (Ezequiel 18:30-31).
“… Dios manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan…” (Hechos 17:30, 2 Nefi 9:23, 3 Nefi 11:31).

La primera ordenanza fundamental que cada miembro reconoce como salvadora es el bautismo por inmersión para la remisión de pecados, el bautismo por inmersión en el agua efectuado por alguien que posea la debida autoridad, es la ordenanza introductoria del Evangelio y es necesaria para ser miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, lo precede la fe y el arrepentimiento y luego del bautismo se debe recibir el don del Espíritu Santo para que este sea completo (2 Nefi 31: 13-14).

Recibir el bautismo de agua y del Espíritu es un requisito para entrar al reino celestial.

“…Jesús vino y fue bautizado por Juan…” (Marcos 1:9).
“…el que no naciere del agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios…” (Juan 3:5).
“…Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros…” (Hechos 2:38).
“…Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua…” (Mateo 3:16).
“…Y descendieron luego al agua, Felipe y el Eunuco, y le bautizo…” (Hechos 8:38).
“…Somos sepultados juntamente con él para el bautismo…” (Romanos 6:4)(Colosenses 2:12).

La segunda ordenanza del Evangelio es la recepción del Espíritu Santo. Es un don que solo se puede recibir mediante la imposición de manos de aquellos que posean la autoridad y después de haber recibido el bautismo autorizado en la Iglesia verdadera del Señor Jesucristo.

“… El Espíritu santo hace que el hombre ande en los estatutos de Dios…” (Ezequiel 36:27).
“… Si recibís el espíritu Santo él os dirá todas las cosas que debéis hacer…” (2 Nefi 32:5).

No cabe duda en mi corazón, que estas cosas con verdaderas, y toda aquella persona que desee realmente seguir al Salvador, aceptará en su corazón estos principios y ordenanzas.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días invita a las personas a conocer el Evangelio eterno del Cordero. Deseo que puedan meditar en sus mentes y en sus corazones estos primeros cuatro artículos de fe, que cada miembro de la Iglesia atesora en su corazón.
Prometo que el Espíritu del Señor invadirá de tal manera su mente y corazón y sabrán por el mismo poder que estas cosas son verdaderas.

Les invito a acercarse y conocer la Iglesia, y preguntar a Dios, nuestro Padre Eterno, en el nombre de su Hijo Jesucristo, si estas cosas son verdaderas, y Él en su infinito amor, les contestará a cada uno de ustedes y sabrán que Él vive y nos ama.

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Comentarios

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Hernán Toledo M.
Hernán Toledo M., es miembro, Ingeniero, apasionado por las letras y las artes. Ama enseñar el Evangelio continuamente. Ha servido como Secretario de Estaca/Barrio, Maestro de Instituto de Religión, de Seminario, y Miembro del Sumo Consejo. Actualmente sirve como Director Sala de Prensa para La Iglesia en Chile, Área Sudamérica Sur

7 comments on ¿En qué creen los mormones?

  1. Una manera muy clara de comprender la esencia de nuestra creencia compartamosla con las persona que aveces nos hacen esa pregunta muy buen articulo

  2. Sin ninguna duda la referencia de estos artículos de fe explican muy bien las cosas en que creemos y son la base de nuestras creencias, Espero el siguiente artículo con los siguientes 9.

    Gracias por el aporte.

  3. Yo estoy infinitamente agradecida por conocer este maravilloso Evangelio, por haber conocido a misioneros y ahora saber que realmente Jesucristo vive y nos ama, por medio de la Iglesia, de la doctrina y sobretodo por medio del. Espíritu Santo sé que estas cosas son verdaderas y realmente nos da una razón para esforzarnos cada día!

  4. Me gustó mucho el artículo es simple de comprender y encierra muy bien que el centro y la roca de fundamento de nuestra Iglesia es Jesucristo y tan solo escuchandolo y siguiendolo sentiremos verdadero gozo y seremos salvos. Comparto también que sé que esta es la única y verdadera Iglesia y daría mi vida por las verdades que hay en ella, soy como todos, una Hija de un Padre Celestial. ¡Gracias por el artículo y éxitos!

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