¿Conoces a Al Fox? ¿Sabes por qué ahora odia que le digan “la mormona tatuada”?

por Hernán Toledo.

Al Fox, la joven mujer que se convirtió al Evangelio, identificada inicialmente por ella misma como “mormona tatuada”, ha publicado hace poco su primer libro. En su blog ella ha explicado que ahora no le gusta que le llamen más “la mormona tatuada”, porque básicamente ese es un detalle mínimo comparado con su vida actual, con el lugar en donde se encuentra, y con el progreso que está teniendo, incluso dentro del Evangelio.

Ella comenta que decirle a alguien “la mormona tatuada”, sería tan similar como decirle a alguien “la mormona que fuma” o “la mormona que ve pornografía”, etc, es decir, identificar a alguien por lo que fue, y por lo que ya no es. Argumenta que gracias a la Expiación de Cristo, el hombre o la mujer pasados y dejados atrás mediante el arrepentimiento, son pasados por alto a la vista de Dios. Es como si los tatuajes Dios ya no los viera. Como si ya no estuvieran ahí. Literalmente dijo: Cuando Dios me ve, Él no mira mi pasado o lo que hay en mi cuerpo. Eso ya pasó.” Personalmente creo lo mismo. La escritura es clara cuando dice: “quien se ha arrepentido de sus pecados es perdonado; y yo, el Señor, no los recuerdo más.”

El libro que ella publicó (More than the Tattooed Mormon, “Más que la Mormona Tatuada”) habla mucho de que cada uno de nosotros es más de lo que aparentamos ser. Que hay mucha grandeza en cada uno, y que Dios la ve, y eso es lo que importa.

Muchas veces las personas suelen encasillar a las personas por sus debilidades, que muchas veces ya son fortalezas, pero siguen y siguen mirando el pasado. Para ellos leemos en Alma 4:10 “Y así terminó el año octavo del gobierno de los jueces; y la iniquidad de los de la iglesia fue un gran tropiezo para los que no pertenecían a ella; y así la iglesia empezó a detenerse en su progreso”. ¿Qué es lo horrible de esta escritura? Precisamente de lo que debemos alejarnos. Por ningún motivo ser un tropiezo para los hijos de Dios que llegan a La Iglesia, con ganas de progresar y mediante un sincero arrepentimiento.

En su libro también enseña lo que aprendió de cómo revertir el ánimo, cuando uno está en la posición vulnerable. Sugiere sencillamente no escuchar comentarios negativos, reaccionar de buena maner, perdonar y dejar ir, para continuar viviendo feliz, amando a las personas y disfrutando la vida en cada momento. Dejar de preocuparse por las cosas que no importan. Relajarse, ser positivo(a) y seguir adelante, confiando en Dios, porque Él puede ver las cosas como realmente son.

También ese es mi deseo. Ruego que seamos fuertes para que las pruebas y sucesos difíciles no alteren nuestro ánimo espiritual de seguir adelante como lo ha hecho esta hermosa joven. Que podamos ser positivos y desarrollar el don del perdón. Y cuando nos veamos tentados a etiquetar a nuestros hermanos, que recapacitemos de inmediato, que pidamos perdón, que seamos amables, que demos muchos abrazos a todos sin excepción, o ¿acaso no es eso lo que Cristo haría con alguien tatuado, o con alguien que se emborrachaba, o con un alguien que robaba, incluso sabiendo que ya se han arrepentido y están limpios?

Artículo elaborado por Hernán Toledo M., miembro de La Iglesia, Ingeniero Industrial. Apasionado de las letras y las artes. Con interés en enseñar el Evangelio continuamente. Ha servido como Secretario de Estaca/Barrio, Maestro de Instituto de Religión, Maestro de Seminario, entre otros.

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Hernán Toledo M.
Hernán Toledo M., es miembro, Ingeniero, MBA, apasionado por las letras y las artes. Ama enseñar. Ha servido como Secretario de Estaca/Barrio, Maestro de Instituto, de Seminario, y Miembro del Sumo Consejo. Actualmente sirve como Director Sala de Prensa para La Iglesia en Chile, Área Sudamérica Sur

2 comments on ¿Conoces a Al Fox? ¿Sabes por qué ahora odia que le digan “la mormona tatuada”?

  1. Es una bella historia, y yo tengo también tatuajes pequeños no muy visibles, pero si llegó a sentirme mal por los comentarios que por ignorancia o por no saber manejar la situación, los hermanos hablan en las clases, pero bueno como ella dijo ya me arrepentí y mi Padre Celestial no lo recuerda más.

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