3 Cosas que desearía haber sabido antes de Recibir mi Investidura

 

“Wow, usas muchas capas”, es probablemente algo extraño para un médico decirlo, pero cuando eres un miembro activo e investido de la Iglesia, es verdad.

Era septiembre de 2014. Yo estaba recién casada con una córnea raspada y al mismo tiempo también estaba trabajando para cerrar la brecha entre lo que pensaba que sabía acerca de las investiduras del templo y lo que realmente sabía de ellas.

Me sentí muy incómoda cuando el médico tuvo que levantar mis cuatro capas de ropa para que pudiera oír mi latido del corazón con un estetoscopio.
Tratando de no parpadear ni respirar ni hacer nada que pudiera aumentar lo que se sentía como un globo ocular cubierto de vidrio, seguí pensando en lo que dijo el médico porque a) era algo extraño para decirle a alguien que estaba con mucho dolor y b ) me ayudó a contemplar lo que mi investidura significaba para mí.Puede parecer un poco extraño para alguien que no sabe lo sagradas que son las investiduras del templo o lo que simboliza ver a alguien que usándola cuando ya estaba suficientemente abrigada en tantas capas. Debe haber parecido un poco innecesario el usar la investidura, además de un chaleco, una camisa y camiseta.

Pero era necesario. Y la investidura es mucho más que una capa extra de ropa.

Cuando recibí por primera vez la investidura, no sabía mucho acerca de ella. No estaba realmente segura de qué preguntas debía tener o si podría incluso hablar de esta fuera del templo. Además, pensé que sabía todo lo que había que saber, lo que por supuesto no era cierto.

Tomé la clase de preparación del templo en la Escuela Dominical antes de recibir mi investidura, así que tenía un conocimiento general de lo que era y lo que significaba. Pero nunca hice la conexión de lo que investidura significaba para mí personalmente. Con todos los detalles de la boda, los detalles de la mudanza, los detalles de la familia, y la emoción de ser sellada a mi mejor amigo por toda la eternidad, no sentía que tenía mucho tiempo para procesar cualquier cosa que me estaba sucediendo a pocas semanas antes de recibir mi investidura. Pero cuando estaba tumbada en la mesa de examen mientras el doctor vertía un tinte amarillo en mi ojo para encontrar dónde estaban los arañazos en mi córnea, me di cuenta de lo mucho que había aprendido desde que me investí y lo que me hubiera gustado saber antes de recibirlas.

La investidura es un escudo contra la tentación.

Antes de que estuviera investida, había oído historias de cómo al garment a veces se le atribuía la protección física de la gente . Uno de mis maestros de la escuela dominical le contó a nuestra clase que mientras trabajaba como mecánico de autos, algo salió mal con el coche en el que estaba trabajando y el líquido caliente le quemó el hombro, pero no la parte donde estaba su investidura.

Mientras que esta y otras experiencias milagrosas donde el garment protege físicamente a los miembros son raras, las experiencias en que protegen a los miembros espiritualmente pueden suceder todos los días.

El garment del templo representa físicamente los convenios que hacemos en el templo y por lo tanto es una “protección en contra de la tentación y del mal”, según el Manual 2: Administración de la Iglesia.

En su libro El Santo Templo, el presidente Boyd K. Packer dijo: “Representa los convenios sagrados, fomenta la modestia y se convierte en un escudo y protección para el portador”.

Con este tipo de protección espiritual constante, no es sorprendente que a veces se conozca como “armadura”, como dijo el presidente Russell M. Nelson en su discurso de la conferencia general de abril de 2001 La preparación personal para recibir las bendiciones del templo:

“El usar el gárment del templo tiene un profundo significado simbólico; representa una dedicación constante. Así como el Salvador ejemplificó la necesidad de perseverar hasta el fin, usamos fielmente el gárment como parte de la constante armadura de Dios. De ese modo evidenciamos nuestra fe en él y en sus convenios eternos con nosotros. ”

Como Santos de los Últimos Días, tenemos la increíble bendición de la protección espiritual de las tentaciones y la influencia del adversario cuando usamos el garment del templo correctamente y lo tratamos con respeto.

La forma en que usamos  el garment del templo es una expresión de nuestro compromiso interior de seguir al Salvador.

Antes de recibir mi investidura, entendía que el garment del templo era una representación especial de mis convenios con el Padre Celestial y no debía usarlo de manera inapropiada. Sin embargo, no comprendía completamente cómo la forma en que usaba el garment del templo podía ser una expresión personal de mi compromiso de seguir al Salvador.

El uso del garment del templo es un recordatorio físico y constante de nuestros convenios sagrados y vitales.

De acuerdo con el Manual 2: Administración de la Iglesia, los miembros “Los miembros no deben ajustar el gárment ni usarlo de manera contraria a las instrucciones a fin de adaptarlo a diferentes estilos de ropa. Tampoco deben alterar el gárment de su diseño autorizado. Siempre se tienen que usar ambas partes.”

Aunque el garment del templo no es visto por otros y se usa debajo de la ropa regular, es una representación física de nuestra disposición a vivir el evangelio y seguir a nuestro Salvador que es importante para nuestra salvación.

“Nadie puede ser salvo a menos que sus vestidos hayan sido lavados hasta quedar blancos; sí, sus vestidos deben ser purificados hasta quedar limpios de toda mancha, mediante la sangre de aquel de quien nuestros padres han hablado, el cual habrá de venir para redimir a su pueblo de sus pecados…
“¿Habéis caminado, conservándoos irreprensiblesdelante de Dios? Si os tocase morir en este momento, ¿podríais decir, dentro de vosotros, que habéis sido suficientemente humildes? ¿que vuestros vestidos han sido lavados y blanqueados mediante la sangre de Cristo, que vendrá para redimir a su pueblo de sus pecados?”(Alma 5:21, 27).

En un seminario para los nuevos presidentes de los templos, el élder James E. Faust, entonces del Quórum de los Doce Apóstoles, contó que fue llamado a servir como Autoridad General. El Presidente Harold B. Lee sólo le preguntó una pregunta: “¿Usas la investidura adecuadamente?”, A lo que él respondió afirmativamente. Luego preguntó si el presidente Lee no iba a preguntarle sobre su dignidad. El Presidente Lee respondió que no lo necesitaba, pues había aprendido de la experiencia que la forma en que se usa el garment es la expresión de cómo el individuo se siente acerca de la Iglesia y todo lo que se relaciona con ella. Es una medida de la dignidad y devoción de uno al evangelio.

Antes de recibir mi investidura, sabía que usarla correctamente era importante. Pero lo que deseo haber entendido era cuánto de una reflexión el garment del templo es de mi voluntad de vivir el evangelio y honrar los convenios que hice en el templo.

Las investiduras son una parte del templo que podemos tener siempre con nosotros.

Incluso antes de recibir mi investidura, siempre me sentí un poco triste mientras me alejaba del templo después de realizar bautismos por los muertos. Me encantaba el sentimiento que recibía de estar en la casa santa del Señor y realizar la obra de salvación para los demás.

Lo que me hubiera gustado saber antes de recibir mi investidura era que podía tener un poco del templo conmigo siempre cuando usara el garment del templo fielmente.

La obra que hacemos por los muertos no termina cuando salimos del templo. Es importante que cumplamos los convenios del templo y que usemos la investidura fielmente para la obra de salvación que realizamos para los demás, así como para nosotros mismos.

Como he venido a aprender más sobre esto, el garment del templo se ha convertido en un recordatorio especialmente dulce para mí sobre la importancia del trabajo que estoy haciendo por mis familiares fallecidos que no tuvieron la oportunidad de recibir la bendición del templo en esta vida. Me recuerda la enormidad de confianza que mi Padre Celestial me da al permitirme realizar la obra de salvación para mí y para los demás. Es un recordatorio de la declaración que el Profeta José Smith hizo a los miembros de la Iglesia: “Pues sin ellos nosotros no podemos perfeccionarnos, ni ellos pueden perfeccionarse sin nosotros.” (Doctrina y Convenios 128: 18).

Aunque hay muchas cosas sobre la investidura que no pueden ser discutidas casualmente o fuera del templo porque estos temas son tan sagrados, sé que estos pocos aspectos del simbolismo sagrado del garment han ayudado a aumentar mi comprensión de ello.
Y estos aspectos son lo que desearía haber sabido antes de recibir mi investidura.

Fuente: ldsliving

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Camila Meza Lillo

Camila Meza Lillo

Artículo por Camila Meza. En el ejercicio de su profesión de Arquitecto ha aportado a varios proyectos de La Iglesia. Le gusta viajar y aprender de las distintas culturas. Gracias a una de sus pasiones: la música, tuvo la oportunidad de conocer a su esposo, en los coros de Navidad de Instituto.

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